¿Qué es un ASN?

¿Qué es un ASN?

Si alguna vez has utilizado una herramienta de búsqueda de direcciones IP o leído un informe de red, quizá te hayas encontrado con un campo llamado “ASN”. Esta sigla puede generar dudas: ¿qué es exactamente un ASN y por qué aparece junto a una dirección IP? En términos sencillos, un ASN es un componente clave que opera entre bastidores en Internet. En este artículo, explicaremos el concepto de Número de Sistema Autónomo (ASN, por sus siglas en inglés) de forma clara para el público general, aportando también una perspectiva de programador y seguridad de redes para aquellos más técnicos.

Diagramas de topologías de red con distintos patrones de interconexión.

Puntos clave

  • Definición de ASN: ASN significa Número de Sistema Autónomo (del inglés Autonomous System Number). Es un identificador único asignado a una gran red en Internet, conocida como Sistema Autónomo. Podemos imaginarlo como un número de identificación para una red completa o un proveedor: por ejemplo, todos los rangos de IP gestionados por la compañía X estarán asociados a un ASN específico.
  • Rol en el enrutamiento de Internet: Los ASN son fundamentales para dirigir el tráfico en Internet. Indican a los routers globales qué organización o proveedor controla un conjunto de direcciones IP, ayudando a encaminar los datos por la ruta correcta. Son como códigos de área para las redes: aseguran que tus paquetes de datos se dirijan al “vecindario” de Internet correcto en camino a su destino final.
  • Identificar al propietario de una red: Al consultar el ASN de una dirección IP, a menudo puedes saber qué empresa o ISP es responsable de esa IP o de ese rango de IP. Por ejemplo, un resultado podría mostrar que cierta IP pertenece al ASN 13335, que corresponde a Cloudflare, o al ASN 7922, de Comcast. Esto te da una pista sobre qué entidad maneja esa IP dentro de la infraestructura de Internet, lo cual es útil para entender su procedencia o nivel (hogar, móvil, centro de datos, etc.).
  • Información técnica con limitaciones: El ASN es principalmente un detalle técnico. No revela información personal del usuario de la IP ni una ubicación exacta; solo señala la red u organización a cargo. Comprender los ASN es práctico para solucionar problemas de red y valorar riesgos de IP (por ejemplo, saber si una IP proviene de un centro de datos o de una conexión residencial), pero no es algo con lo que el usuario medio deba lidiar en su día a día en Internet.

¿Qué es un Sistema Autónomo (AS)?

Para entender los ASN, primero necesitamos saber qué es un Sistema Autónomo (AS). Un Sistema Autónomo es esencialmente un grupo de redes IP interconectadas bajo el control de una entidad única (generalmente un proveedor o empresa) que comparte una política de enrutamiento común. En otras palabras, es una red grande o una colección de redes más pequeñas que funcionan como una unidad coherente a efectos de enrutamiento en Internet.

Por ejemplo, tu proveedor de Internet en casa (ya sea Movistar, Claro, etc.) opera un Sistema Autónomo: todos los clientes de ese ISP están dentro de su dominio de red, bajo sus propias reglas de encaminamiento. De la misma forma, empresas como Google o Facebook tienen sus propios Sistemas Autónomos para gestionar sus redes globales, al igual que lo hacen algunas universidades o instituciones gubernamentales para sus infraestructuras. Cada uno de estos Sistemas Autónomos actúa como un “módulo” de Internet, anunciando al mundo qué direcciones IP pertenecen a él y decidiendo cómo enrutar el tráfico hacia y desde otras redes.

Podemos hacer una analogía: piensa en Internet como un mundo compuesto por muchos “países” o “islas” de red. Cada país sería un Sistema Autónomo, gobernado por su propio “gobierno” (política de enrutamiento) y con fronteras claras (sus rangos de IP). Para que haya comunicación entre países, necesitamos un lenguaje común y un sistema de identificación: ahí es donde entran en juego los ASN. A cada “país de red” se le asigna un número (ASN) y este número es utilizado por los mecanismos globales de Internet para encaminar el tráfico correctamente entre un país y otro.

¿Qué es exactamente un ASN (Número de Sistema Autónomo)?

Un Número de Sistema Autónomo (ASN) es, pues, ese número único que se asigna a cada Sistema Autónomo. Sirve como identificador ante el resto de Internet. Por convención, se representa como “AS” seguido de un número, por ejemplo AS3356. Cada ASN es único en todo el mundo; no puede haber dos redes diferentes con el mismo ASN.

Originalmente, los ASN eran de 16 bits, lo que permitía números hasta 65535. Eso daba para unos 65 mil sistemas autónomos, que en los inicios de Internet eran más que suficientes. Sin embargo, con la expansión masiva de redes, se amplió el espacio a ASN de 32 bits (lo que permite números muy grandes, del orden de los miles de millones). Aunque existen millones de posibles ASN de 32 bits, actualmente están en uso decenas de miles de ASN globalmente – un reflejo del número de redes independientes importantes que componen Internet.

Los ASN son administrados y asignados por organizaciones regionales. Existen cinco Registros Regionales de Internet (RIR) que reparten tanto direcciones IP como ASN en diferentes zonas del mundo: ARIN (Norteamérica y Caribe), RIPE NCC (Europa, Oriente Medio y Asia Central), APNIC (Asia-Pacífico), LACNIC (América Latina y Caribe) y AfriNIC (África). Si una empresa o proveedor necesita un ASN – por ejemplo, un nuevo operador que quiere gestionar su tráfico directamente en Internet – debe solicitarlo al RIR de su región. Para obtener un ASN, la entidad suele tener que demostrar que tiene una red propia con cierta necesidad técnica (por ejemplo, múltiples conexiones a Internet o una política de ruteo distinta), de modo que no cualquier red hogareña consigue un ASN, pero sí la mayoría de ISP, empresas de telecomunicaciones y otras organizaciones grandes o especializadas.

¿Cómo funcionan los ASN en el enrutamiento de Internet?

Los ASN desempeñan un papel esencial en el enrutamiento, es decir, en cómo los datos encuentran su camino a través de la maraña de redes que es Internet. El protocolo principal que se encarga de esta tarea es el BGP (Border Gateway Protocol). BGP es como el sistema de mensajería que usan los grandes routers de Internet (los que operan los ISP y otras compañías) para comunicarse entre sí, anunciando qué rutas conocen. Cuando se dice que “Internet es una red de redes”, BGP y los ASN son los responsables de que esas redes se entiendan entre sí y conecten sus piezas.

Diagrama de red ad‑hoc multihop con nodos que reenvían tráfico.

Imaginemos una situación: estás en tu casa y quieres visitar un sitio web. Tu computadora envía una solicitud, que primero va a tu router, luego a tu ISP (digamos que tu ISP tiene el ASN 12345), de ahí salta quizás a la red de un gran proveedor troncal (por ejemplo ASN 56789) y finalmente llega al ASN del proveedor de hosting del sitio web (por ejemplo ASN 101112). ¿Cómo supieron los routers que tenían que llevar tu información por ese camino? Ahí entra el ASN: tu ISP supo (por BGP) que para llegar a la red 101112 podía enviar el tráfico a través de 56789, porque esos ASN se comunican y conocen sus rutas.

Podemos usar otra analogía: supón que envías un paquete postal desde tu país a una ciudad en otro país. Primero, tu paquete va al centro logístico de tu región, luego quizás a un hub internacional, luego al país de destino, y dentro de ese país al correo local de la ciudad. En este proceso, los códigos postales y los códigos de país ayudan a dirigir el paquete en cada etapa. En Internet, los ASN cumplen un papel semejante a los códigos postales o códigos de área, pero en lugar de identificar ciudades o países, identifican redes. Cada router de nivel alto que participa en el encaminamiento global mira la dirección IP de destino de tus datos, ve qué ASN anuncia esa dirección, y entonces decide por qué vecino (qué conexión o qué ruta BGP) debe enviar el paquete para acercarlo a ese ASN de destino.

Por ejemplo, si un paquete sabe que su IP destino pertenece al ASN 13335 (Cloudflare), el router de tu ISP consultará su tabla BGP y verá algo como “para llegar al ASN 13335, envía datos al vecino ASN 3356” (Level 3, un gran carrier). Entonces tu tráfico entra a la red del ASN 3356. Los routers de 3356 a su vez saben que para llegar a 13335, tienen conexión directa con ese ASN, y se lo entregan. Así, tu paquete fue encaminado: ISP local -> carrier intermedio -> red de Cloudflare -> servidor final. Todo esto, guiado por las “señales” de los ASN que indican la dirección.

En resumen, los ASN son la forma en que las redes en Internet se identifican mutuamente para encaminar la información. Sin ellos (y sin BGP), un paquete no tendría ni idea de por dónde avanzar; con ellos, los paquetes pueden “saltar” de una red autónoma a otra sabiendo siempre hacia qué número de sistema autónomo se dirigen hasta alcanzar su meta.

¿Por qué puede interesarte saber el ASN de una IP?

Para un usuario común, conocer el ASN de una dirección IP no es necesario para usar Internet. Sin embargo, en ciertos contextos, esta información aporta valor. Veamos algunas situaciones en las que el ASN resulta útil o interesante:

  • Entender quién provee la conexión: Si realizas una búsqueda de IP y ves el ASN, típicamente también verás el nombre asociado a ese ASN, que suele ser el nombre del proveedor o empresa dueña de la red. Por ejemplo, si ves “AS18881 – TELEFÓNICA CHILE” sabrás inmediatamente que esa IP pertenece a la red de Telefónica en Chile. Esto es útil, digamos, si recibes un correo electrónico sospechoso de una IP y quieres saber si vino de una conexión residencial normal, de una empresa, o de un centro de datos. El ASN te dará esa pista: ¿es un ASN de un gran ISP nacional? ¿es el ASN de Amazon AWS (lo que sugiere que podría ser un servidor)? ¿o quizá de la red de una universidad?
  • Evaluación de riesgo y seguridad: En ciberseguridad, el ASN es uno de los varios datos que se pueden usar para evaluar la reputación o riesgo de una IP. Por ejemplo, muchos ataques automatizados provienen de servidores en centros de datos conocidos, no de conexiones de casa. Si identificas que cierta actividad sospechosa viene de un ASN que pertenece a un proveedor de hosting barato con mala reputación, podrías clasificar ese tráfico con mayor precaución. Asimismo, si estás diseñando un sistema, podrías decidir aplicar desafíos adicionales o bloqueos a conexiones provenientes de ASN asociados a proxies, VPN o a países donde no tienes clientes legítimos. También es útil en la investigación forense: al analizar registros de accesos, puedes agrupar por ASN y ver patrones (tal vez la mayoría de direcciones IP maliciosas pertenecen a un mismo proveedor, lo que indica una posible red de bots alojada allí).
  • Resolución de problemas de red: Si tienes conocimientos técnicos, el ASN puede ayudar a diagnosticar problemas de conectividad. Por ejemplo, supongamos que usuarios de cierto país no pueden acceder a tu servicio. Haciendo traceroute, descubres que las trazas se detienen consistentemente al llegar al ASN de un determinado carrier internacional. Esto sugiere que hay un fallo o saturación en ese carrier. Saber eso orienta la investigación (y con quién hablar para resolverlo). Los ingenieros de red a menudo hablan en términos de ASN cuando discuten incidentes (“parece que el ASN tal está teniendo problemas” o “no estamos recibiendo rutas del ASN X”). Para un usuario normal, esto no es tan relevante, pero es bueno saber que esa capa existe.
  • Cultura general de Internet: Para los curiosos, mirar ASN es una forma de ver cómo está estructurada la red mundial. Te das cuenta de que unas pocas organizaciones manejan mucho del tráfico (los grandes ASN de Google, Amazon, etc.), de que existen proveedores regionales cuyos nombres nunca habías oído, o de que algunas compañías tienen presencia global (por sus ASN apareciendo en rutas de todos lados). Por ejemplo, un sitio web pequeño que visitas podría estar alojado en servidores cuyo ASN revela que en realidad pertenecen a un gigante del cloud computing. Es una pieza más de la “geografía de Internet” que uno puede explorar.

Resumiendo, conocer el ASN de una IP puede dar contexto: saber de dónde proviene esa IP en el sentido de qué red o proveedor la aloja. Para la mayoría de usuarios no es algo que necesiten, pero para los entusiastas o profesionales de TI, es información valiosa. Incluso en asuntos de privacidad, podría interesarte: si usas una VPN, podrías verificar si tu nueva IP sale por un ASN conocido de VPN (que algunos servicios pueden bloquear) o no.

Conceptos erróneos comunes sobre los ASN

Debido a que los ASN no son un tema cotidiano fuera del ámbito técnico, existen algunas ideas equivocadas sobre ellos. Aquí aclaramos varias:

  • “Saber el ASN equivale a saber la ubicación exacta o identidad del usuario.” – Falso. El ASN te indica el operador de la red, no al individuo. Por ejemplo, si ves ASN 28513 (Telefónica Brasil), sí, sabes que esa IP está en la red de Telefónica en Brasil, pero Brasil es grande y Telefónica tiene millones de clientes; no tienes forma de saber quién en específico la está usando. Incluso a nivel de país puede haber ambigüedades: algunos ISP operan en varios países con el mismo ASN, o un mismo grupo empresarial tiene presencia en distintos territorios. El ASN no es una llave mágica para averiguar datos personales; es un identificador de red, no de persona.
  • “Cada dirección IP tiene un ASN distinto.” – No, para nada. Muchos IP comparten el mismo ASN. De hecho, cada ASN agrupa una gran cantidad de direcciones IP (a veces millones). Un ISP grande puede tener uno o unos pocos ASN que abarcan todos sus rangos de IP. Por ejemplo, prácticamente cualquier IP de clientes de Orange España pertenecerá al ASN 12479 (que es de Orange Espagne SA). Lo mismo para millones de clientes. Por lo tanto, las IP no tienen ASN individuales; más bien, son comunidades. Si dos IP tienen el mismo ASN, significa que pertenecen a la misma “vecindad de red” (el mismo proveedor u organización). Y generalmente hay un número limitado de ASN en cada país, uno por proveedor principal y algunos extra de empresas o entidades grandes.
  • “Solo las empresas gigantes o los proveedores nacionales tienen ASN.” – No exactamente. Es cierto que los ejemplos más visibles son las telecos y las big tech (porque son redes enormes). Pero en teoría cualquier organización con necesidad de manejar sus rutas puede obtener un ASN. Esto incluye universidades, pequeñas empresas de telecomunicaciones locales, cooperativas de Internet, entidades gubernamentales, etc. También existen ASN privados no públicos (se usan internamente y no se anuncian globalmente). En la práctica, la mayoría de ASN globales sí corresponden a empresas del sector comunicaciones/TI, pero hay sorpresas: por ejemplo, bancos grandes que gestionan su red global pueden tener un ASN propio, redes científicas internacionales, etc. Así que no siempre será un nombre conocido lo que veas. Si no reconoces el nombre del ASN, una búsqueda rápida puede indicar qué tipo de organización es.
  • “Un ASN te dice todo sobre la conexión (como velocidad, tipo de conexión, etc.).” – No directamente. Aunque el ASN refleje la organización, no detalla si una IP es de fibra óptica hogareña, ADSL, móvil, satelital o un servidor cloud en particular. Puedes inferir algo: si el ASN es de Vodafone móvil, probablemente la IP venga de una red celular; si es de AWS, es un servidor en la nube. Pero dentro de un gran ISP, puede haber muchos tipos de acceso bajo el mismo ASN. Para saber más detalles (ej. si la IP es residencial o de datacenter), se combinan datos: bases de datos de tipo de línea, geoIP, etc. De hecho, muchas herramientas de reputación califican las IP con etiquetas como “residencial” o “centro de datos” usando este tipo de información agregada. El ASN es uno de los elementos que ayudan a esa clasificación (porque ciertos ASN se dedican a hosting y otros a clientes residenciales), pero por sí solo no da la imagen completa.

Limitaciones y consideraciones sobre los ASN

Ya entendemos qué son los ASN y qué nos pueden indicar. Ahora veamos las limitaciones de esta información y precauciones al utilizarla:

  • Información general, no exacta: Como hemos repetido, el ASN ofrece un nivel macro de detalle. Es perfecto para saber la red u operador tras una IP, pero no esperes obtener más granularidad de la que da. Para localización precisa o detalles de cliente, necesitas otras herramientas. Por tanto, usa la info del ASN como un dato de contexto amplio. Por ejemplo, si un registro de acceso muestra un inicio de sesión desde un ASN de Rusia cuando tu cliente suele venir de Chile, eso alerta por geografía. Pero el ASN no te dirá la ciudad ni si era una persona o un bot, solo que provenía de la red de tal empresa en tal país.
  • Cambio de ASN con el tiempo: Normalmente, una dirección IP tiende a permanecer bajo el mismo ASN en el tiempo, ya que pertenece a cierto proveedor. Sin embargo, a veces ocurren reestructuraciones: un ISP puede vender parte de su rango de IP a otro, o una empresa migrar su infraestructura a otro proveedor. Cuando eso pasa, el bloque de IP cambia de ASN. Los sistemas BGP y las bases de datos se actualizan, pero puede haber un lapso. Es posible (aunque poco frecuente) que la información de ASN en una base de datos no esté actualizada al día exacto y te muestre un ASN antiguo. Esto es más común con IP previamente no usadas o recién transferidas. En la mayoría de los casos, no tendrás que preocuparte por esto, pero es bueno saber que la información del ASN no es estática para siempre, sino que refleja la situación actual (o reciente) de la red.
  • Bloquear/permitir por ASN: herramienta potente pero arriesgada: Algunos administradores de red, para simplificar reglas, optan por bloquear un ASN completo (por ejemplo, “bloquea todo el tráfico proveniente del ASN X” si ese ASN se asocia a muchos abusos) o por permitir solo ciertos ASN (whitelisting de rangos conocidos y confiables). Esto se puede hacer y a veces es eficaz, pero ten en cuenta que afecta a un amplio conjunto de IP. Podrías estar dejando fuera a muchos usuarios legítimos o aceptando un gran rango que quizá incluya IP no deseadas. Por ejemplo, bloquear el ASN de un servicio de alojamiento eliminaría tanto a bots malos como a sitios legítimos alojados allí. Y si solo permites ASN de ISPs locales, podrías bloquear a viajeros o usuarios móviles de otros países. Así que, aunque es una aplicación posible de los ASN, se debe usar con precaución y, preferiblemente, como parte de un enfoque de seguridad más multifactor (no la única condición).
  • ASN en la puntuación de riesgo: Relacionado con lo anterior, muchos servicios de puntuación de riesgo de IP (IP reputation) incluyen el ASN como factor. Por ejemplo, podrían sumar puntos de riesgo si la IP es de un ASN de hosting conocido por proxies, o restar si es de un ISP móvil de confianza. Esto es útil para tener indicadores, pero no debe verse como determinante absoluto. Es decir, no pienses que “ASN tal = malo, ASN cual = bueno” de forma invariable. Las redes son neutrales en sí mismas; todo depende del contexto. Usa la información del ASN junto con otros datos (como listados de spam, historiales de abuse, frecuencia de conexiones, etc.) para juicios más acertados.
  • Disponibilidad pública y privacidad: Los ASN y los datos asociados (nombre de la organización, a veces país o contactos técnicos) son públicos por diseño. Están pensados para la transparencia operativa en Internet. Consultar el ASN de una IP no viola ninguna norma de privacidad; es información abierta. Por otro lado, aunque no compromete la privacidad personal del usuario de la IP, algunos usuarios podrían sentirlo como “¿cómo saben tanto de mi conexión?” si ven que sabes su proveedor. En realidad es normal, cualquiera puede saber que cierta IP es de tal compañía, igual que cualquiera puede saber a qué compañía pertenece un número de teléfono móvil. Es importante usar estos datos de forma ética: por ejemplo, no discriminar a alguien solo por el ASN de su conexión (que podría correlacionarse con su país, por ejemplo), y ser consciente de que es un dato orientativo, no identificador personal.

Descargo de responsabilidad: La información de ASN que ofrecen las herramientas de consulta se basa en bases de datos públicas y registros de routing de Internet. Esfuerzos considerables se hacen para mantenerla actualizada y correcta. Sin embargo, ni nosotros ni esas bases de datos garantizamos al 100% su precisión en todo momento. Siempre existe la posibilidad de errores, cambios recientes aún no reflejados o interpretaciones equivocadas. Por lo tanto, los datos de ASN deben tomarse como referencia general. Para usos críticos (por ejemplo, acciones legales, diagnósticos formales de red), conviene contrastar con fuentes oficiales, como la consulta WHOIS del bloque IP o los propios RIR. Nosotros proporcionamos esta información tal cual está, sin garantías, para tu conveniencia y conocimiento general.

Conclusión

Los ASN pueden sonar complicados, pero, como hemos visto, su concepto básico es sencillo: son números que identifican redes grandes en Internet para que el tráfico se encamine correctamente. En tu experiencia diaria en Internet, no necesitas pensar en los ASN, pues todo ocurre tras bambalinas. Sin embargo, saber de su existencia y función te da una nueva apreciación de cómo está construido Internet.

Para los interesados en tecnología, los ASN ofrecen una manera de mapear quién es quién en la red global – qué empresas controlan qué parte del tráfico, cómo se conectan los distintos proveedores, etc. Y para tareas prácticas como la seguridad, aportan un nivel extra de información que puede marcar la diferencia entre entender un incidente o quedarse a oscuras.

En resumen, un ASN es el carné de identidad de una red en Internet. No te dirá quién es el usuario final, pero sí quién es el “dueño de la carretera” por la que están circulando sus datos. La próxima vez que veas un ASN en un resultado de búsqueda de IP o en un informe técnico, ya no será un acrónimo misterioso, sino una pieza fundamental que ayuda a sostener la gran telaraña mundial que es Internet, manteniendo todo interconectado y encaminado.

Volver a Ayuda / Aprende